Un mundo en crisise una doctrina bimilenaria (se usa ese término desde el siglo II al XXI). Muchas han sido las vicisitudes y los acontecimientos habidos entre ambas fechas. Mucho ha cambiado el mundo. Sin embargo, al ser una doctrina de corte iusnaturalista, la católica plantea argumentos transversales a esas diversas épocas. De hecho, actualmente, tras el fin de la Guerra Fría y tras el sueño, quizá optimista en exceso, de una paz perpetua de corte kantiano, la sensación generalizada es que algo se está resquebrajando, a escala planetaria.
Muchos temas de debate, que afectan a muchos países, allende sus fronteras, han adoptado (o recuperado) un gran protagonismo, generalmente de un modo problemático: el debate acerca de la propiedad, de la riqueza y su distribución; la dialéctica entre los nacionalismos y las dinámicas cosmopolitas, con el asunto de la emigración como piedra de toque; la reaparición de la guerra, en su sentido más clásico, o convencional; e incluso el debate acerca de la democracia posible, o deseable, en plena tormenta de populismos de todo corte. Son temas de gran relevancia.
El interés de la obra, que está escrita en clave académica, no polemológica, reside en desvelar el modo en el que la doctrina católica ofrece respuestas a todos esos temas. Aproximadamente, hay 1.400 millones de católicos en el mundo...