La desinformación se ha consolidado como uno de los principales riesgos para las democracias contemporáneas. La expansión de las redes sociales, la irrupción de la inteligencia artificial y la creciente capacidad de difusión de contenidos falsos o manipulados han transformado profundamente los procesos de formación de la opinión pública y plantean desafíos inéditos para el Estado constitucional.
Esta obra analiza la desinformación como fenómeno político, jurídico y tecnológico, examinando sus causas, estrategias y objetivos, así como su impacto sobre derechos fundamentales como las libertades de expresión e información. A través de un estudio sistemático de la evolución del ecosistema digital, de las dinámicas de manipulación informativa y de las respuestas normativas desarrolladas en Europa y otros Estados, se ofrece una visión integral de uno de los problemas más relevantes de nuestro tiempo.