Las administraciones tributarias se sitúan hoy en la vanguardia de la adopción tecnológica, impulsadas tanto por la promesa de una mayor eficiencia en la aplicación del sistema tributario como por la necesidad de reforzar la lucha contra un fraude cada vez más sofisticado. No obstante, esta transformación tecnológica plantea también importantes interrogantes jurídicos. Nos encontramos ante una tensión estructural que define el punto de partida de esta obra: la colisión entre la legítima búsqueda de la eficacia administrativa mediante herramientas algorítmicas y la imprescindible protección de los derechos y garantías del obligado tributario en el marco del Estado de Derecho.