¿Existe la obligación de cuidar a un otro vulnerable que lo necesita? ¿Alguien puede desentenderse de la necesidad de garantizar una vida digna a quienes requieren ser cuidados y a quienes se requieren para cuidar? Pues parece que sí, a la vista de la realidad de las personas que reciben y prestan cuidados. Este libro se suma a los discursos jurídicos, populares y académicos, dirigidos a enfatizar la relevancia de una adecuada organización social de los cuidados y a ensayar una regulación jurídico-política para los mismos, sobre todo desde la perspectiva de algunas cuidadoras profesionales.
Al mismo tiempo, este libro también busca superar la frustración de analizar y perseguir un reconocimiento de los derechos del cuidado y una sistematización de sus garantías que se aleja a cada paso que damos. En cambio, se reúnen aquí investigaciones sociojurídicas realizadas en dos campos que constituyen actividades esenciales para el sostenimiento de la vida y que están protagonizados por mujeres de clases populares y a menudo migrantes: el de empleadas de hogar y el de camareras de piso en hoteles.