La relación entre Derecho y tecnología ha pasado de ser auxiliar a convertirse en un cambio de paradigma, donde la IA, el Big Data, el blockchain y la analítica predictiva influyen directamente en la práctica jurídica. Se describe esta etapa como una Cuarta Revolución Jurídico-Tecnológica que obliga a los juristas a adaptarse con rapidez para evitar la obsolescencia. Los capítulos abordan temas como el Big Data y su transformación de datos en conocimiento útil, el prompt engineering como nueva alfabetización para abogados, y la justicia predictiva, que combina eficiencia con cautela ética. También se examinan las criptomonedas y blockchain, sus retos regulatorios y su impacto en la autenticidad y prueba digital. El arbitraje internacional se analiza desde el uso de IA como herramienta de apoyo, y se advierte sobre los límites del árbitro robot.