Durante el relativamente corto período de tiempo comprendido entre 1950 y mediados de los años sesenta, la cinematografía española desarrolló un cine policíaco que, asumida como obligada la influencia del film noir clásico norteamericano, concretó una particular personalidad artística sorteando todo tipo de dificultades, muchas de ellas nacidas del clima político, social, económico y cultural presidido por la dictadura del general Franco tras la Guerra Civil. El cine policíaco español, en un alarde de coraje, creatividad e instinto comercial, fue capaz de ofrecer obras muy atractivas para el público y capaces de conectar con la realidad del momento a diferentes niveles, características que definen una etapa de nuestro cine todavía hoy poco conocida entre los aficionados al género, a pesar del notable esfuerzo llevado a cabo por los escasos estudios previos publicados desde finales de los años noventa....