El caso Sloane es un notable thriller político en el que, tras una trama ficticia sobre la forma cómo se libran las encarnizadas luchas de poder en el Capitolio, se nos muestra con rigor el intricado y complejo sistema político de los EE.UU y en particular el hermético mundo de los lobbies, proporcionando una aguda panorámica de los entresijos de las instituciones representativas del Gobierno Federal y de los intereses económicos de grandes corporaciones como la industria de las armas, además de un no menos interesante y acerado retrato de las personas consagradas a la res publica o a influir en ella. A partir de ahí, después de un imprescindible análisis fílmico, esta obra examina el sistema político estadounidense, singularmente el Congreso y el proceso de elaboración de las leyes y el rol de las comisiones de investigación, la Segunda enmienda constitucional que defiende el derecho a poseer y portar armas de fuego, y sobre todo la actividad de los grupos de presión: las actividades incluidas en la labor de influencia y los sujetos que intervienen, la actual regulación estadounidense tras el estallido de escándalos como el caso Abramoff y las diferencias con Europa y con España en particular.