Breve proemio 13
1. Democracia contemporánea: la confianza en retirada 19
2. Lo imprevisto, lo impropio, lo improvisado 29
2.1. Sobre la participación 34
2.2. Sobre la libertad 43
2.3. Sobre los derechos 56
3. Crisis o impermanencia 61
4. ¿Mitos envejecidos? 71
5. Democracia desprotegida: legalidad, democracia y globalización 87
6. Tiempo y normatividad: el valor de la funcionalidad 117
6.1. Seguridad jurídica 134
6.2. Litigiosidad 136
6.3. Instrumentalización del derecho, la política y la moral 139
7. ¿Sociedad de Derecho o sociedad de derechos? 143
8. Hacia un nuevo contrato social: racionalidad, modestia y responsabilidad 163
8.1. Racionalidad 163
8.2. Modestia 170
8.3. Y responsabilidad 178
9. Derecho y democracia: entre la ortodoxia y la reinvención 193
10. Breve conclusión a modo de brújula 203
10.1. El replanteamiento de los términos de la dicotomía: derechos/obligaciones y su repercusión en el fundamento sinalagmático del contrato 205
10.2. La inmovilización de los derechos sociales a causa de la expansión de la categoría de derechos humanos 210
10.3. El desafío que para el Derecho representa la concepción actual de la categoría derechos humanos 213
10.4. La actual parálisis del Derecho 214
Bibliografía 223
¿Ha de adaptarse la democracia y con ella el Derecho a cuantos cambios le vengan dados por el homo numericus y la nueva conciencia colectiva producto de la globalización? ¿Incluso en el caso de que tales transformaciones degraden a la democracia misma? ¿Ha de haber reglas de oro intangibles? ¿Puede haberlas? La democracia liberal atraviesa un proceso de desintegración agravado por diversos factores. Entre ellos destaca la bulimia normativa generadora de una inflación legislativa o una cierta forma de concebir el Derecho y ejercer los derechos y libertades entendidos como herramientas al servicio del bienestar individual, prescindiendo de cualesquiera consideraciones sociales que lo alejen de esa función instrumental. En ese contexto corremos el riesgo de que una concepción solipsista de los derechos, ajena a su función y componente social e intergeneracional, conduzca a la inmovilización de algunos sectores del Derecho y derive en que la democracia sea percibida como una carga. Así las cosas, el viejo contrato social se halla bajo la lupa.