El paradigma comunicativo contemporáneo ha transfigurado el ejercicio de derechos fundamentales que son democráticamente esenciales, las libertades de expresión e información, en un escenario determinado por las utilidades que las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial (IA) ofrecen.La centralidad de los medios tradicionales como agentes de control del poder político ha sido reemplazada por la que hoy ocupan las grandes corporaciones tecnológicas, con las consecuencias que de ello se derivan para la conformación de la voluntad popular en un contexto en el que el poder se organiza en torno a un complejo modelo de titularidad y gestión privada. Por esa razón, el funcionamiento de las redes sociales, la aplicación de los sistemas automatizados de IA para la toma de decisiones de posicionamiento y control de los contenidos, su impacto sobre los derechos y, en especial, sobre la democracia, constituyen el eje central en torno al que se despliega la presente obra, elaborada en constante diálogo con los contornos metajurídicos del marco que pretende ordenarse jurídicamente.