La inteligencia artificial está transformando radicalmente la forma en que se recopila, analiza y utiliza la información personal. En este contexto, los datos genéticos se han convertido en uno de los activos más valiosos y sensibles de nuestro tiempo, al contener información única sobre la identidad, la salud y las características biológicas de cada individuo. Esta obra aborda uno de los grandes desafíos jurídicos del siglo XXI: la protección de la intimidad genética frente a las posibilidades que ofrece el desarrollo de la inteligencia artificial.