En el contexto de la transformación digital, la protección de la propiedad intelectual afronta desafíos inéditos. La expansión de las plataformas globales, el desarrollo de la inteligencia artificial y los nuevos modelos de acceso, generación y explotación de contenidos han intensificado las tensiones entre creadores, intermediarios y usuarios, poniendo a prueba la capacidad de los instrumentos jurídicos vigentes para ofrecer una tutela eficaz en el entorno digital.