La crisis financiera que azotó el mundo a partir de 2007 provocó una profunda revisión de los sistemas de regulación y supervisión bancaria. En la Unión Europea, ese proceso culminó con la creación de la Unión Bancaria y el establecimiento del Mecanismo Único de Supervisión y el Mecanismo Único de Resolución como sistemas de ejercicio coordinado de las potestades de supervisión (autorizaciones, inspecciones, correcciones y sanciones) por Administraciones europeas y nacionales. Este sistema de supervisión multinivel genera algunas fricciones que, en ocasiones, no se encuentran adecuadamente resueltas en las normas aplicables.
La presente obra examina cómo se regulan, en el marco de la Unión Bancaria, las potestades administrativas de supervisión prudencial bancaria y plantea algunos de los problemas aplicativos más relevantes y las posibles soluciones a ellos desde la dogmática propia del Derecho administrativo español y europeo.