Los fundamentos de nuestro ordenamiento estatal han cambiado en rapida secuencia en el transcurso de este siglo. La monarquia constitucional, la democracia parlamentaria, el Estado de caudillaje nacional socialista, y de nuevo la democracia parlamentaria se sustituyen sucesivamente. Esta situación permite comprender por qué la doctrina alemana del Derehco político no ha logrado hasta ahora aportar un armazón conceptual adecuado a la estructura constitucional de la democracia liberal y a la vez idónea para resolver dogmáticamente, y en cierta manera al modo de las ciencias exactas, los urgentes problemas de nuestro Derecho político y administrativo....