El crimen vis surge a comienzos de los años setenta a. C. con el propósito principal de reprimir aquellos supuestos de violencia con repercusión pública. Su aparición y desarrollo resultan especialmente significativos en el contexto posterior al gobierno de Lucio Cornelio Sila, una etapa en la que el recurso a la violencia como instrumento de lucha política comenzó a convertirse en un problema habitual y especialmente preocupante para la República romana.