La inteligencia artificial está transformando la humanidad y, con ella, las organizaciones, cuya gestión tiene un impacto decisivo en las personas -dentro y fuera de ellas. Este libro aborda uno de los grandes retos de nuestro tiempo: que la IA sea ética y se gestione éticamente en las organizaciones.
Partiendo de tres ingredientes fundamentales que permiten considerar ética la IA, se propone una hoja de ruta que permita a las organizaciones ir más allá del mero cumplimiento legal y gobernar la IA de forma responsable, alineada con los valores humanos que las máquinas, al menos por ahora, no están en condiciones de aportar. La IA no es una tecnología neutral. Por ello, el cómo se codifique y el cómo se gobierne en la organización determinarán su comportamiento y su impacto en las personas.
El papel de los órganos de gobierno resulta decisivo, no solo en la elección y adopción de la lente ética mejor alineada con la misión o propósito, sino también en la implementación de marcos éticos transparentes - explicables y justificables- y de rendición de cuentas.