Son, sin duda, muchas las obras publicadas en los últimos cinco años sobre los diferentes retos que se derivan del uso de Inteligencia Artificial en el sector público. En cierto sentido, esta es una más. Que viene a sumarse a la necesaria tarea de reflexionar sobre los desafíos que este conjunto de tecnologías disruptivas plantea a nivel organizativo, procedimental y, más en general, en relación con la prestación de servicios públicos a la ciudadanía.
Sin embargo, este volumen colectivo, tiene dos elementos distintivos que hacen que las propuestas en él contenidas resulten de particular interés:
De un lado, integra tres ámbitos de conocimiento de dos ramas distintas del saber:
Derecho Administrativo (regulación)
Derecho Penal (autorregulación) e
Ingeniería Informática y del Conocimiento (tecnología).
De otro, los trabajos que la componen se focalizan en uno de los sectores más relevantes de la actuación administrativa. Como es el de la contratación pública, desde una doble dimensión: el uso de IA en los procedimientos de licitación y la compra pública de tecnología. A ello se suma la combinación de análisis dogmático con planteamientos prácticos y un constante diálogo entre Derecho y Tecnología. Que fructifica en una propuesta de prototipo de herramienta de IA para detectar el riesgo de incumplimiento del contrato.