El debate sobre los bienes comunes ha adquirido una creciente relevancia en el ámbito del Derecho, la economía y otras ciencias sociales, impulsado por la necesidad de garantizar la conservación y el acceso equitativo a recursos esenciales para las personas y las comunidades. El aire, el agua, la energía, el clima, la biodiversidad, el conocimiento, la cultura, el patrimonio histórico o la vivienda forman parte de un conjunto de bienes cuya protección resulta fundamental para el bienestar colectivo y el mantenimiento de una sociedad democrática. Esta obra examina las particularidades de su atribución y gestión, destacando la necesidad de superar los modelos exclusivamente públicos o privados mediante fórmulas cooperativas y colaborativas basadas en la reciprocidad, la corresponsabilidad y la consideración de las necesidades ajenas.