En los años noventa, emergió en el mundo un enfoque diferente de la Propiedad Intelectual. No resultaba novedoso que las empresas obtuviesen ingresos extraordinarios del licenciamiento de derechos, o que la posesión de patentes en determinados campos representara una ventaja apetecible para cualquier empresa, pero es claro que, en esa época, las piezas se alinearon de manera distinta. A raíz de fenómenos como internet, que han auspiciado el tráfico y consumo inmediato de obras en forma global o de tendencias de consolidación canalizadas por medio de fusiones y adquisiciones, la Propiedad Intelectual cobró un redimensionamiento
que le ubicó en el centro de la atención corporativa.
Esta obra analiza el contexto general de las tendencias que han llevado a la Propiedad Intelectual al lugar estratégico que ocupa como detonante de círculos virtuosos de crecimiento en economías nacionales y en la generación de valor en las empresas, haciendo una revisión práctica de las figuras y campos que la integran, y de los principios de uso y administración que permiten su hospedaje y potenciamiento
en las organizaciones.