Las nuevas tecnologías, y la transformación de la sociedad al son de su desarrollo, no son algo nuevo ni que extrañe a los profesionales de ningún sector en la actualidad; y el ámbito jurídico no es, en absoluto, una excepción. La digitalización y sus aristas, asimismo, tendrán un papel fundamental en el marco de los medios adecuados de resolución de controversias (MASC) que, en la actualidad se encuentran en boca de todos (en ningún caso, exentos de críticas) a tenor de la Ley Orgánica 1/2025, de 2 de enero, de medidas en materia de eficiencia del Servicio Público de Justicia. Y, precisamente, como consecuencia de ello, nace el proyecto de investigación del que deriva esta obra colectiva; centrada, principalmente, en la irrupción de las nuevas tecnologías en la Administración de Justicia y, de forma más específica, en la mediación.