ARROBA CONDE, M. J. / / RIONDINO, M.
El género literario de las introducciones, sea cual sea su objeto, es muy heterogéneo, tanto en lo que se refiere a su extensión como a su planteamiento. Basta pensar en las diferencias de extensión que existen entre la Introducción al concepto de cristianismo de Karl Rahner, subtítulo del voluminoso Curso fundamental sobre la fe, y la Introducción al psicoanálisis de Sigmund Freud, que no supera las 250 páginas. Es necesario, por tanto, explicar en qué sentido se entiende la presente obra como una Introducción al derecho canónico.
Que sea posible considerar la reflexión que se ofrece en este libro, en un número más bien reducido de páginas, como una introducción al derecho de la Iglesia, se debe, sobre todo, a que su principal objetivo es facilitar el conocimiento y el aprendizaje de sus elementos esenciales a quienes no son expertos en el sector, de manera especial a los estudiantes de derecho que optan por incluir el derecho canónico entre las materias de su plan de estudios.
Se comprenderá pues que, al exponer los contenidos del ordenamiento canónico, se haya preferido acercarse a la materia con un enfoque general, selectivo y sintético, si bien se ha pretendido, a su vez, que se pueda penetrar suficientemente en los aspectos principales de este peculiar fenómeno de la experiencia jurídica, presentándolo como derecho vigente de la Iglesia y, al mismo tiempo, como experiencia culturalmente significativa en una época en la que se renueva el interés por las relaciones entre ordenamientos jurídicos y por el valor de la comparación entre los mismos.