Los efectos del cambio climático propician que los fenómenos meteorológicos extremos resulten cada vez más frecuentes e intensos incrementando su impacto en la sociedad, la economía y la calidad de vida de las personas. El clima y su anómala variación permean la acción pública como una prioridad de primer orden en la agenda administrativa determinando una suerte de nueva ¿escala climática? del Derecho administrativo. Este estudio pretende definir en qué medida el clima impacta en nuestro sistema administrativo tanto desde el punto de vista de sus principales instituciones y fundamentos, como organizativamente y de la acción administrativa. Porque, cada vez de forma más intensa y creciente, el paradigma climático está penetrando en el sistema ¿operativo? administrativo desde diversos planos y manifestaciones.