En la presente obra se abordan algunas de las profundas transformaciones que Internet y la IA han operado en el ámbito probatorio. Se analiza, concretamente, cómo su irrupción y generalización han hecho surgir nuevos problemas e interrogantes relacionados con el conocimiento privado del juez. Internet ha expandido y colectivizado las posibilidades de acceso al conocimiento humano de un modo extraordinario y ha provocado la necesidad de un replanteamiento o adecuación en profundidad del concepto y tratamiento tradicional de la notoriedad, institución que, según se defiende en la obra, permite el uso procesal de ciertas informaciones publicadas en la Red como medio para fijar hechos sin necesidad de practicar prueba. En la obra se defiende, sin embargo, que no cabe aplicar el instituto de la notoriedad a los resultados producidos por la IA, cuya introducción en el proceso debe llevarse a cabo mediante los medios probatorios previstos en la legislación procesal.