Este libro aborda las complejas dinámicas sociales,
económicas y espaciales que generan fragmentación y desigualdad en las ciudades medianas del sur de España, con un enfoque en siete ciudades clave de Castilla-La Mancha.
Examina cómo estas ciudades, en un sistema urbano
español polarizado, enfrentan retos como el decrecimiento, la dependencia industrial y la falta de infraestructuras. A pesar de su diversidad, se identifican patrones comunes de diferenciación interna y regional. Con un enfoque que combina revisión bibliográfica, conocimiento empírico y metodologías cuantitativas, se analizan sus estructuras y dinámicas, contribuyendo al entendimiento de un segmento urbano crucial y poco estudiado.